¿externado gradúa mafiosas?
PROCURADURIA
Investigación contra viceministro de cultura por presunta falsificación de título universitario
- - El alto funcionario habría incluido en su hoja de vida de la Función Pública, datos imprecisos sobre sus estudios superiores, que sustentó con un acta de grado presuntamente falsa.
Presidenta de la Cámara habría plagiado en su tesis de maestría en la U. Externado
Nov 2/21 Jennifer Arias se graduó de la maestría en Gobierno y Políticas Públicas en 2016, y el portal Plagio S.O.S. mostró coincidencia con artículos de autores extranjeros.
Sólo hasta que la denuncia se hizo pública por el diario El Espectador, la Universidad Externado de Colombia salió de responder por el silencio que había tenido frente al tema, pues no ha permitido ver el documento, que tampoco aparece en el repositorio digital ni en los archivos físicos de la biblioteca. Ahora anuncia que hará las investigaciones para permitir que se conozca el texto completo de la cuestionada tesis.
Esta es la versión presentada por el diario El Espectador
Jennifer Arias, presidenta de la Cámara de Representantes, explicó recientemente, en una conversación por WhatsApp con El Espectador, que no podía divulgar su tesis de maestría en la Universidad Externado porque no encontraba el computador en el que la tenía guardada. “Esos equipos los usamos en campaña y suelen desaparecer”, escribió la congresista. Días antes, cuando se le preguntó por un posible plagio en el trabajo con el que se graduó del máster en Gobierno y Políticas Públicas en 2016, dijo que no había cometido copia. Insistió en que las denuncias en su contra eran ataques políticos y aseguró que enviaría el documento completo y original para despejar las dudas, pero el archivo no ha sido entregado.
Las denuncias las presentó el portal Plagio S.O.S., un grupo de académicos que lleva diez años investigando y denunciando posibles casos de copia en publicaciones científicas, artículos periodísticos y tesis de grado en las universidades de Colombia e Hispanoamérica. El representante de Plagio S.O.S. cuenta que hace algunos meses recibieron un documento digital en el programa Prezi, que contenía algunas páginas de la tesis de Jennifer Arias. Al revisarlo, encontraron que estaba incompleto, solo había once páginas, y en ellas detectaron “el plagio de tres documentos distintos”.
Según el investigador, que prefirió omitir su nombre, el documento titulado Los OCAD y su contradicción con las teorías de elección racional, publicado en 2016, por Jennifer Kristin Arias Falla y Leydy Lucía Largo, tiene párrafos iguales y sin cita a los del artículo Elección racional, cultura y estructura: tres enfoques para el análisis político, publicado por el profesor mexicano Alain de Remes, en 2001. De hecho, De Remes, actual coordinador académico del Laboratorio Nacional de Políticas Públicas de México, escribió en Twitter: “Efectivamente son extractos idénticos del texto que escribí en el 2000 para la Revista Mexicana de Sociología. Se vale usar las ideas, pero citando al autor. Si no es plagio”.
El segundo documento del cual aparentemente se extraen fragmentos sin cita es La llamada teoría del public choice y una introducción a su aplicación al control de los actos estatales, publicado en 2002 por Christian Guzmán Napurí, abogado constitucionalista y profesor de Derecho de la Pontificia Universidad Católica del Perú.
El tercer artículo del que al parecer se copian párrafos enteros es La teoría de public choice, un trabajo publicado en la Universidad San Carlos de Guatemala.
reposaba en los archivos de la Facultad, pero insistió en que no darían el documento sin el permiso formal de las autoras.
A comienzos de octubre, la congresista Arias afirmó que no podía compartir el documento por WhatsApp porque “era muy pesado” y sostuvo que lo mandaría por correo esa misma noche. Días después, explicó que estaba de viaje y que entregaría el documento al volver a la ciudad. Finalmente, argumentó que el computador había “desaparecido”, se excusó y afirmó: “Ya pedí la copia a la U. Y mi compañera de tesis también está buscándola en sus archivos”. Arias, además, dijo que no entendía por qué su trabajo no estaba en el repositorio de la Universidad si antes de graduarse había enviado todos los permisos necesarios para su publicación a la biblioteca.
Hasta el momento de la publicación de este artículo ni las autoras ni la Universidad Externado habían enviado el documento completo y original de la tesis de maestría de Jennifer Arias, presidenta de la Cámara de Representantes. Con un agregado: en la última conversación, la representante afirmó que devolvió el nuevo formato de autorización que la Universidad le solicitó firmar porque tenía un error: “Me enviaron una versión anterior a la final. Así que deben enviar la última”, escribió Arias. Sus mensajes generan más preguntas a los investigadores de Plagio S.O.S.: “¿Hay más de una tesis en la Universidad? ¿Una con plagio y otra sin plagio?”.
Andrés Hernández, director de Transparencia por Colombia, advierte que si se comprueba el plagio se debería poner en cuestión el título de magíster. “El hecho de que una congresista supuestamente haya cometido copia sería un nuevo episodio del deterioro de ética pública que estamos viendo en el país en estos años”.
Universidad Externado dice que investigará (versión del diario El Tiempo)
La Universidad Externado informó en las últimas horas que iniciará averiguaciones tras una publicación del diario El Espectador, que señala un posible caso de plagio en una tesis de maestría que involucraría a la actual presidenta de la Cámara de Representantes, Jennifer Arias.
La universidad, en un comunicado al respecto emitido este domingo 31 de octubre, aseguró que la información del supuesto fraude llegó el pasado 7 de octubre.
“Al recibir la información sobre el posible fraude en la prueba académica, la Universidad inició todas las averiguaciones conducentes a determinar si los hechos referidos en tales denuncias son ciertos. Esas indagaciones están dirigidas tanto a la verificación del contenido del trabajo de grado como a los trámites internos que en su época adelantó la Universidad para aprobarlo y otorgar el título académico”, aseguró.
La institución reiteró que “respeta y respetará” el debido proceso para las personas involucradas y que solo al término de las indagaciones “tomará las decisiones que correspondan, según los hechos que resulten probados”.
También resaltó que “no cohonestará nunca con ningún fraude y siempre insistirá en la toma de las decisiones más estrictas y contundentes frente a quienes vayan en contra de cualquier principio ético o en contra de la ley”.
Caso Jennifer Arias está afectando imagen de la U. Externado de Colombia
Nov 2/21 Jennifer Arias se graduó de la maestría en Gobierno y Políticas Públicas en 2016, y el portal Plagio S.O.S. mostró coincidencia con artículos de autores extranjeros.
Sólo hasta que la denuncia se hizo pública por el diario El Espectador, la Universidad Externado de Colombia salió de responder por el silencio que había tenido frente al tema, pues no ha permitido ver el documento, que tampoco aparece en el repositorio digital ni en los archivos físicos de la biblioteca. Ahora anuncia que hará las investigaciones para permitir que se conozca el texto completo de la cuestionada tesis.
Esta es la versión presentada por el diario El Espectador
Jennifer Arias, presidenta de la Cámara de Representantes, explicó recientemente, en una conversación por WhatsApp con El Espectador, que no podía divulgar su tesis de maestría en la Universidad Externado porque no encontraba el computador en el que la tenía guardada. “Esos equipos los usamos en campaña y suelen desaparecer”, escribió la congresista. Días antes, cuando se le preguntó por un posible plagio en el trabajo con el que se graduó del máster en Gobierno y Políticas Públicas en 2016, dijo que no había cometido copia. Insistió en que las denuncias en su contra eran ataques políticos y aseguró que enviaría el documento completo y original para despejar las dudas, pero el archivo no ha sido entregado.
Las denuncias las presentó el portal Plagio S.O.S., un grupo de académicos que lleva diez años investigando y denunciando posibles casos de copia en publicaciones científicas, artículos periodísticos y tesis de grado en las universidades de Colombia e Hispanoamérica. El representante de Plagio S.O.S. cuenta que hace algunos meses recibieron un documento digital en el programa Prezi, que contenía algunas páginas de la tesis de Jennifer Arias. Al revisarlo, encontraron que estaba incompleto, solo había once páginas, y en ellas detectaron “el plagio de tres documentos distintos”.
Según el investigador, que prefirió omitir su nombre, el documento titulado Los OCAD y su contradicción con las teorías de elección racional, publicado en 2016, por Jennifer Kristin Arias Falla y Leydy Lucía Largo, tiene párrafos iguales y sin cita a los del artículo Elección racional, cultura y estructura: tres enfoques para el análisis político, publicado por el profesor mexicano Alain de Remes, en 2001. De hecho, De Remes, actual coordinador académico del Laboratorio Nacional de Políticas Públicas de México, escribió en Twitter: “Efectivamente son extractos idénticos del texto que escribí en el 2000 para la Revista Mexicana de Sociología. Se vale usar las ideas, pero citando al autor. Si no es plagio”.
El segundo documento del cual aparentemente se extraen fragmentos sin cita es La llamada teoría del public choice y una introducción a su aplicación al control de los actos estatales, publicado en 2002 por Christian Guzmán Napurí, abogado constitucionalista y profesor de Derecho de la Pontificia Universidad Católica del Perú.
El tercer artículo del que al parecer se copian párrafos enteros es La teoría de public choice, un trabajo publicado en la Universidad San Carlos de Guatemala.
reposaba en los archivos de la Facultad, pero insistió en que no darían el documento sin el permiso formal de las autoras.
A comienzos de octubre, la congresista Arias afirmó que no podía compartir el documento por WhatsApp porque “era muy pesado” y sostuvo que lo mandaría por correo esa misma noche. Días después, explicó que estaba de viaje y que entregaría el documento al volver a la ciudad. Finalmente, argumentó que el computador había “desaparecido”, se excusó y afirmó: “Ya pedí la copia a la U. Y mi compañera de tesis también está buscándola en sus archivos”. Arias, además, dijo que no entendía por qué su trabajo no estaba en el repositorio de la Universidad si antes de graduarse había enviado todos los permisos necesarios para su publicación a la biblioteca.
Hasta el momento de la publicación de este artículo ni las autoras ni la Universidad Externado habían enviado el documento completo y original de la tesis de maestría de Jennifer Arias, presidenta de la Cámara de Representantes. Con un agregado: en la última conversación, la representante afirmó que devolvió el nuevo formato de autorización que la Universidad le solicitó firmar porque tenía un error: “Me enviaron una versión anterior a la final. Así que deben enviar la última”, escribió Arias. Sus mensajes generan más preguntas a los investigadores de Plagio S.O.S.: “¿Hay más de una tesis en la Universidad? ¿Una con plagio y otra sin plagio?”.
Andrés Hernández, director de Transparencia por Colombia, advierte que si se comprueba el plagio se debería poner en cuestión el título de magíster. “El hecho de que una congresista supuestamente haya cometido copia sería un nuevo episodio del deterioro de ética pública que estamos viendo en el país en estos años”.
Universidad Externado dice que investigará (versión del diario El Tiempo)
La Universidad Externado informó en las últimas horas que iniciará averiguaciones tras una publicación del diario El Espectador, que señala un posible caso de plagio en una tesis de maestría que involucraría a la actual presidenta de la Cámara de Representantes, Jennifer Arias.
La universidad, en un comunicado al respecto emitido este domingo 31 de octubre, aseguró que la información del supuesto fraude llegó el pasado 7 de octubre.
“Al recibir la información sobre el posible fraude en la prueba académica, la Universidad inició todas las averiguaciones conducentes a determinar si los hechos referidos en tales denuncias son ciertos. Esas indagaciones están dirigidas tanto a la verificación del contenido del trabajo de grado como a los trámites internos que en su época adelantó la Universidad para aprobarlo y otorgar el título académico”, aseguró.
La institución reiteró que “respeta y respetará” el debido proceso para las personas involucradas y que solo al término de las indagaciones “tomará las decisiones que correspondan, según los hechos que resulten probados”.
También resaltó que “no cohonestará nunca con ningún fraude y siempre insistirá en la toma de las decisiones más estrictas y contundentes frente a quienes vayan en contra de cualquier principio ético o en contra de la ley”.
Nov 18/21 Las redes sociales se han deleitado criticando a la presidenta de la Cámara , pero también al Externado por la forma como ha manejado el tema, poniendo en duda su actuar.
Todo lo que empezó con una denuncia del portal Plagio S.O.S., especializado en hallar violación a los derechos de autor y la propiedad intelectual en artículos académicos, según la cual la congresista y su compañera de tesis, Leydy Lucía Largo, habrían plagiado apartes de otras investigaciones sin los debidos reconocimientos, va en que Jennifer Kristin Arias Falla y su compañera interpusieron un derecho de petición a la Universidad Externado de Colombia pidiendo garantías del derecho a la defensa y al debido proceso, por considerarse afectadas en su buen nombre y honra, tras el escándalo mediático que ha desatado la situación.
Clic para conocer los detalles de la denuncia inicial del posible plagio de la congresista
El hecho es que la Universidad no ha hecho público el citado documento que, al parecer, se ha extraviado.
En el derecho de petición se indica que las egresadas habían hablado con Manuel Calderón Ramírez, exdirector de la maestría que cursaron y director de la tesis, y que éste les expresó que ni la universidad ni él tenían el documento final presentado para graduarse, pese a que tras la sustención, en marzo de 2.016, se entregaron cuatro ejemplares impresos.
“Desconocemos los motivos por los cuales nuestro texto físico, entregado a la universidad en el año 2016, no reposa en la biblioteca de la Universidad Externado de Colombia, ni en ninguna otra parte de la institución educativa”, dicen las autoras de la tesis.
Otro capítulo de esta novela señala que una vez destapado el escándalo, Largo habría radicado en la Universidad un texto, que supuestamente era una copia de la tesis extraviada, frente a la cual la IES no ha confirmado su veracidad y originalidad.
La situación está en tal punto que la opinión pública no tiene claro si en la situación por el supuesto plagio de apartes de la tesis de maestría en Gobierno y Políticas Públicas con la que se graduó la congresista del Centro Democrático en dicha Universidad, efectivamente hubo o no plagio, si la Universidad actuó conforme los protocolos de seguridad para evitarlo e, incluso, comienzan a aparecer dudas en torno de la manera como la IES ha manejado el tema y no hace público el polémico documento.
Detrás de esta desgastante disputa para las partes, sí constituye una afirmación muy crítica y preocupante que la presidenta de la Cámara de Representantes de Colombia diga enfáticamente que no sabe qué creer de la seriedad y calidad de la Universidad Externado de Colombia, una de las más prestantes IES privadas del país, especialmente en la formación de abogados, muchos de los cuales también son congresistas y tienen importantes cargos en el alto gobierno.
La prolongación del silencio de la Universidad no ayuda a su imagen, que duramente critican en redes sociales.
El rector Hernando Parra Nieto, que a diferencia de su antecesor, Juan Carlos Henao, ha dado una dinámica diferente a la Universidad y ha apuntado a ser mucho más efectivo en la comunicación institucional, debe actuar pronto para que el imaginario popular (que puede o no ser cierto, pero influye en las decisiones y percepciones), siga castigando ese silencio. En sus redes sociales cuenta toda su actividad diaria en la Institución, menos esta situación.
Independientemente de las responsabilidades académicas, y hasta penales, que pudiera atribuírsele a las autoras, en caso de comprobarse el supuesto plagio, el silencio de la Universidad no le ayuda a la Institución, incluso si llega a ser cierto que hubo errores de procedimiento, registro, archivo y hasta control de plagios.
Incluso, si mostrara el documento y saliera indemne de la situación, el ruido mediático y viral de estos días poco le ayudará.
Nov 18/21 Las redes sociales se han deleitado criticando a la presidenta de la Cámara , pero también al Externado por la forma como ha manejado el tema, poniendo en duda su actuar.
Todo lo que empezó con una denuncia del portal Plagio S.O.S., especializado en hallar violación a los derechos de autor y la propiedad intelectual en artículos académicos, según la cual la congresista y su compañera de tesis, Leydy Lucía Largo, habrían plagiado apartes de otras investigaciones sin los debidos reconocimientos, va en que Jennifer Kristin Arias Falla y su compañera interpusieron un derecho de petición a la Universidad Externado de Colombia pidiendo garantías del derecho a la defensa y al debido proceso, por considerarse afectadas en su buen nombre y honra, tras el escándalo mediático que ha desatado la situación.
Clic para conocer los detalles de la denuncia inicial del posible plagio de la congresista
El hecho es que la Universidad no ha hecho público el citado documento que, al parecer, se ha extraviado.
En el derecho de petición se indica que las egresadas habían hablado con Manuel Calderón Ramírez, exdirector de la maestría que cursaron y director de la tesis, y que éste les expresó que ni la universidad ni él tenían el documento final presentado para graduarse, pese a que tras la sustención, en marzo de 2.016, se entregaron cuatro ejemplares impresos.
“Desconocemos los motivos por los cuales nuestro texto físico, entregado a la universidad en el año 2016, no reposa en la biblioteca de la Universidad Externado de Colombia, ni en ninguna otra parte de la institución educativa”, dicen las autoras de la tesis.
Otro capítulo de esta novela señala que una vez destapado el escándalo, Largo habría radicado en la Universidad un texto, que supuestamente era una copia de la tesis extraviada, frente a la cual la IES no ha confirmado su veracidad y originalidad.
La situación está en tal punto que la opinión pública no tiene claro si en la situación por el supuesto plagio de apartes de la tesis de maestría en Gobierno y Políticas Públicas con la que se graduó la congresista del Centro Democrático en dicha Universidad, efectivamente hubo o no plagio, si la Universidad actuó conforme los protocolos de seguridad para evitarlo e, incluso, comienzan a aparecer dudas en torno de la manera como la IES ha manejado el tema y no hace público el polémico documento.
Detrás de esta desgastante disputa para las partes, sí constituye una afirmación muy crítica y preocupante que la presidenta de la Cámara de Representantes de Colombia diga enfáticamente que no sabe qué creer de la seriedad y calidad de la Universidad Externado de Colombia, una de las más prestantes IES privadas del país, especialmente en la formación de abogados, muchos de los cuales también son congresistas y tienen importantes cargos en el alto gobierno.
La prolongación del silencio de la Universidad no ayuda a su imagen, que duramente critican en redes sociales.
El rector Hernando Parra Nieto, que a diferencia de su antecesor, Juan Carlos Henao, ha dado una dinámica diferente a la Universidad y ha apuntado a ser mucho más efectivo en la comunicación institucional, debe actuar pronto para que el imaginario popular (que puede o no ser cierto, pero influye en las decisiones y percepciones), siga castigando ese silencio. En sus redes sociales cuenta toda su actividad diaria en la Institución, menos esta situación.
Independientemente de las responsabilidades académicas, y hasta penales, que pudiera atribuírsele a las autoras, en caso de comprobarse el supuesto plagio, el silencio de la Universidad no le ayuda a la Institución, incluso si llega a ser cierto que hubo errores de procedimiento, registro, archivo y hasta control de plagios.
Incluso, si mostrara el documento y saliera indemne de la situación, el ruido mediático y viral de estos días poco le ayudará.
¿Qué está pasando en la U. Externado? Elección desató debate sobre libertad de expresión por el conflicto en Gaza
En redes sociales se hizo viral un video en el que, a la salida del auditorio del edificio C-D, un grupo de estudiantes se atacaba por medio de gritos e insultos. Pero, ¿qué sucedió?
Andrés Montoya, estudiante de la Universidad Externado de Colombia, en Bogotá, es uno de los líderes que, dentro de la institución, promueve la concientización de la situación de crisis humanitaria que viven los habitantes de la Franja de Gaza.
Sin embargo, lo que comenzó con una recolección de firmas para una carta en la que el estudiantado le pedía al rector Hernando Parra Nieto emitir un pronunciamiento sobre la postura de la Universidad frente al genocidio que se está cometiendo en Palestina; terminó en una pelea física y verbal entre varios estudiantes.
Según Montoya, en medio de una jornada electoral, un joven al que se refirió como Nicolás le dijo que, a pesar de su activismo a favor de Palestina, si iba a aquel país lo matarían “a punta de piedra”. Y es que, según su perfil, Montoya hace parte de la comunidad LGBTI.
Su respuesta fue la siguiente: “Se llama pink washing. Israel también mata a personas desde el Ejército”. El pink washing, mencionado por Montoya, es una estrategia de marketing o comunicación en la que gobiernos, empresas u organizaciones utilizan el apoyo superficial a causas LGBTQ+ para mejorar su imagen pública, mientras ocultan o distraen de prácticas negativas o discriminatorias.
Nicolás se observa en varios videos gritando “libertad” y alzando las manos, alentando a otros para que se unan a su clamor. En ninguno de los videos pasa desapercibida su gorra rojo brillante, con las palabras “Make America Great Again” bordadas en ella. Mientras grita libertad, le gritan “facho” y “fuera”.
Para defender a Nicolás, otro estudiante aparece en escena. No se conoce su identidad, ni qué pasó antes de lo que quedó registrado en video, pero aparece haciendo un gesto obsceno con la mano. Mientras tanto, alguien le dice “hijueputa”.
Los hechos desataron polémica dentro y fuera de la institución, asegurando que las universidades deberían ser espacios en donde se pueda debatir sin recurrir a la violencia.
Otros, de manera nostálgica, recordaron las bases fundacionales de la universidad: el Externado fue concebida como un espacio de ideas liberales. Para los menos nostálgicos aquello sigue siendo cierto, pero no debería cerrarse el debate con personas de otras corrientes políticas.
Esteban Salazar, egresado de la carrera de Finanzas, Gobierno y Relaciones Internacionales, aseguró: “Hay que ver las dos perspectivas del mundo, hay que tener la información de los argumentos pero no recurrir a ataques personales”.
Por otro lado, en su cuenta de X, Montoya aseguró: “Hoy la Universidad Externado me inicia un proceso disciplinar por denunciar actitudes fascistas y la persona que comenzó todo, sigue en la universidad con su cachucha de Trump. Aquí se persigue quien les desacomoda su status quo. La institucionalidad también es cómplice”.
Este proceso disciplinario ha sido catalogado como un ataque a la libertad de expresión, y piden que el comportamiento del estudiante reconocido como Nicolás también sea revisado.
Por el momento, la Universidad Externado no se ha pronunciado públicamente sobre el altercado que hubo en sus aulas.
Entre tanto, Montoya sigue recogiendo firmas para la carta en donde pide que el rector Parra se pronuncie sobre su postura hacia la situación de Palestina debido a que, en 2023, se reunió con el embajador de Israel para “estrechar relaciones”.
Según Montoya, ese sería el origen de “la censura a la conversación sobre el genocidio en Gaza”. Esta es la carta (que también fue enviada como derecho de petición).

“El pasado 21 de agosto, la Organización de las Naciones Unidas, a través de la Clasificación Integrada de Seguridad Alimentaria en Fases (IPC), declaró oficialmente la existencia de la hambruna en Gaza (...) Actualmente más de medio millón de personas enfrentan hambre extrema en Gaza y, según los reportes de los organismos humanitarios, más de 18.000 niños palestinos han sido asesinados”, reza la comunicación.
Ni el rector ni la universidad se han pronunciado sobre este tema.
- ¿Por qué se enfrentaron estudiantes en la U. Externado?
- Por la recolección de firmas que pedían pronunciamiento sobre Gaza y diferencias de opinión política que derivaron en insultos y golpes.
- ¿Qué es el pink washing mencionado por Montoya?
- Estrategia que usa el apoyo superficial a causas LGBTQ+ para mejorar la imagen mientras se ocultan prácticas negativas.
- ¿Se ha pronunciado la Universidad Externado?
- Hasta el momento, la universidad no ha emitido declaraciones públicas sobre el altercado ni la carta sobre Gaza.
Denuncian presuntas irregularidades de rector y directivos de la U. Externado
Oct 6/18 Conflicto de intereses, alteración de actas y ocultamiento de información son algunas de las posibles irregularidades que se estarían presentando en la Universidad Externado de Colombia, tras las denuncias públicas del representante de los estudiantes en el Consejo Directivo, Juan Simón Vásquez.
La información, publicada en exclusiva por Blu Radio, y sobre las cuales el rector Henao dijo no tener comentarios, es la siguiente:
Juan Carlos Henao fue elegido rector de la Universidad Externado de Colombia el 2 de mayo de 2012, luego de cumplir su periodo como magistrado de la Corte Constitucional, a donde llegó a tener la más alta dignidad como presidente del alto tribunal.
Hace poco Henao tuvo una polémica pública con el exfiscal Eduardo Montealegre, también externadista, quien interpuso una tutela con el objeto de que se reformara el Consejo Directivo por considerarlo poco democrático y por la presencia durante dos décadas de varios de los miembros encargados de tomar todas las decisiones de la universidad.
En su momento, la tutela no fue más allá de causar revuelo en los medios. Henao fue reelegido de urgencia el pasado 11 de abril en una sesión del consejo en la que no estuvo presente ningún otro candidato. Le esperan tres años al frente de la universidad, considerada la más liberal del país.
Juan Simón Vásquez, estudiante de Derecho de la universidad y quien ya culminó todas sus materias, fue elegido como representante de los estudiantes en el año 2016, luego de un proceso de voto directo y secreto en la institución, lo que lo hizo acreedor de una silla con voz y voto en el Consejo Directivo.
Con su derecho adquirido, Vásquez empezó a solicitar actas de las reuniones del consejo que le fueron negadas. La información requerida tenía que ver, por ejemplo, con el listado de bienes y activos de la universidad, los egresos e ingresos, gastos de nómina, contratación paralela y otros temas de acuerdo con sus funciones como representante estudiantil. Y, aunque empezó a solicitar formalmente la información, el consejo no se la entregó.
Vásquez tuvo que radicar derechos de petición para poder acceder a la información de los movimientos de la universidad, pero hubo un hecho que le preocupó: el 16 de febrero de 2017 el consejo sesionó para discutir las propuestas que tenían de varias firmas de revisoría fiscal, una de ellas era K.P.M.G., una empresa global de auditoría, junto a Deloitte y otra firma internacional. De todas las ofertas la más económica resultó siendo K.P.M.G, por lo que el consejo, por unanimidad, no dudó en escogerla.
El Externado es una Fundación que tiene un 26,48% de acciones ordinarias en un grupo empresarial. Pero, aunque el rector de la universidad tiene participación en la Junta Directiva del grupo empresarial, según Vásquez, nunca le contó al consejo de la institución que esa empresa había hecho ese mismo trabajo en varias otras compañías del grupo.
“El rector Henao propuso varios nombres. KPMG era sustancialmente más económica que las demás y el consejo la escogió. Pero tiempo después me di cuenta de que, un grupo económico en el que la universidad tiene inversiones también había contratado a la misma empresa de auditoría. Él había apoyado la designación de esa empresa como revisor fiscal de todas las compañías del grupo, lo que le representa a KPMG una suma de alrededor de $10.000 millones. El conflicto de intereses se da en que, si ellos llegan a advertir una situación en la universidad, a prevenir, denunciar, acusar alguna irregularidad, se puede ver perjudicada su relación en el grupo empresarial”, argumentó.
Blu Radio consultó con el profesor y columnista Ramiro Bejarano, externadista, quien dicta clases en esa universidad, sobre las presuntas irregularidades en el consejo desde hace varios años.
“El problema es que el Consejo Directivo debería actuar solamente durante el periodo de dos años, y este último ya lleva 22 y 23 años y eso genera una situación que está por fuera de los estatutos y hay unas voces al interior de la universidad que están pidiendo canales de democratización en la universidad. Lo que se busca es que la Universidad abra espacios y haya un Consejo Directivo renovado”, dijo.
Los estatutos de la universidad que están autorizados, según la resolución 14076 del 21 de julio de 2017, señalan que “la Fundación Universidad Externado tendrá un Consejo Directivo, conformado por el rector, quien lo preside, (6) profesores con no menos de quince años de antigüedad en ella como tales, elegidos por el Consejo de profesores de la Universidad (…) El periodo de los miembros profesores y estudiantes es de dos años, vencido el cual sin nueva elección inmediata, continuará en su cargo (…)”, dice el documento.
Sin embargo, aunque las elecciones de los estudiantes sí se hacen cada dos años, las de los profesores no, y los últimos fueron elegidos en la década de 1990.
Bejarano agregó que “la universidad debe explicar los cuestionamientos y ser transparente con las críticas. Por ejemplo, hay que saber si la universidad compró unos bienes con cargo a una tarjeta de crédito, si hay cierto personal que está en la nómina que no presta sus servicios a la Universidad sino a ciertas personas”, añadió.
Por otro lado, el estudiante Vásquez no se conformó con que el Consejo Directivo no le entregara las actas de las sesiones y empezó a enviar una serie de derechos de petición que tampoco fueron respondidos. Ante la ausencia de respuesta, el estudiante decidió interponer una tutela ante el juzgado 19 municipal de Bogotá el 24 de mayo.
El juez Ronald Isaac Castro respondió el 7 de junio de 2018 ordenándole a la universidad la entrega inmediata de la información que había solicitado. Junto a esos documentos también solicitó saber cuál era el salario del representante legal, es decir Henao, y el de la secretaria general, Martha Hinestrosa, hija del exrector fundador Fernando Hinestrosa, predecesor del actual rector.
El juez consideró que la información no era privada sino semiprivada y que al ser Vásquez miembro del Consejo Directivo,tenía derecho a acceder a la información.
Directivo,tenía derecho a acceder a la información.
Sin embargo, el rector Henao contestó al fallo argumentando que el consejo no debía entregar la información, pero días después el juzgado séptimo civil del circuito resolvió la impugnación en segunda instancia y le dio la razón una vez más al estudiante.
“No se observa cuál fue el sustento para negar las copias a un propio miembro del consejo referente a las actas del mismo, cuando es evidente que detenta un interés en las constancias y decisiones adoptadas”, dice el documento.
Luego de la decisión, el consejo no tuvo más remedio que darle copia del acta al representante, pero no entregó la información sobre los salarios del rector y la secretaria.
Vásquez solicitó la copia de muchas otras actas de las reuniones del consejo que hasta ahora no han sido entregadas.


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